Nueva carta de Malallama

Y volvimos a reencontrarnos con la cocina de Malallama. En esta última visita nos encontramos con una agradable sorpresa, y es que la carta había cambiado considerablemente. Por los general, estos cambios suelen gustarnos porque hablan bien de las ganas de probar y ofrecer cosas nuevas que tienen los restaurantes, pero cuando además vimos que uno de los principales cambios ha sido añadir la lasagna de perdiz (producto que siempre solía estar en las recomendaciones de fuera de carta), sabíamos que todo iría sobre ruedas.

Y así fue porque todos los que repetíamos en su local en Calle Pacífico, coincidimos en que la remodelación de sus platos ha sido para mejor. Probamos muchas cosas nuevas que nos encantaron. Os contamos cuáles:

  • Tiradito ibérico: presa de bellota curada, buñuelos de pan chino, setas a la crema escabechada y tártara de sriracha. No os asustéis por el nombre y apellido de este plato. Es una divertida delicia. Prepara tu propio rollo y déjate seducir por el sabor intenso de sus elaboraciones. Prohibido comer con cubiertos.
  • Pastela roll: de cordero guisado, chutney de membrillo, mousse de almendras, canela y cítricos. Intensamente especiada y con su característico sabor moruno que enamora. Con el choutney de membrillo podríamos casarnos.
  • Rollito de carrillada de vaca: con bechamel de tamarindo, foie y setas. ¿Sabéis cuando todos, absolutamente todos los ingredientes casan a la perfección tu paladar solo quiere más y más? Eso es este rollito de carrillada.
  • Puerco Pekín: empanada de maíz rellena de cerdo ibérico estilo Pekín. Crujiente, sabrosa y contundente. Qué más se puede pedir,.
  • Fu-shi: niguiris de morcilla de wagyu, cebolla al PX, crema de queso de ronda y yoghurt especiado. Si tu estómago iba rugiendo a medida que leías lo que tiene este fu-shi, sabes exactamente como me sentí al pedirlo. El resultado es aún mejor. Sushi ibérico que quita el sentío.
  • Taco de boquerones: boquerones fritos al limón, tartar de tomate y boquerones en vinagre. Frito, ácido y amargo envuelto en un taco. Recomendable.
  • Tartar strogoxof: vaca rubia gallega con mostaza japonesa, brandy extraviejo y regañá india con semillas de mostaza y mousse de anchoa. Además de la curiosa forma que tienen de presentar el plato (no os contaremos nada más) nos sorprendió el tamaño de las bolitas de mostaza japonesa, generosamente más grandes que las tradicionales. El resto, como podéis suponer, fue pan comido.
  • Curry Thai: de cerdo ibérico, puré de boniato y pan de gambas.  Un poco picante y con una salsa a la que da gusto acompañar con pan.
  • Donkey kong: aunque no es novedad, no lo comentamos en la anterior visita, así que aquí lo dejamos. Tirando de memoria recuerdo que tenía una crema de plátano, chocolate, Nutella envuelto en barquillos y unas galletas que daban aún más crujiente al plato. No apto para empalagosos.

En esta renovación no han perdido su esencia creativa y de hecho, si os fijáis en la tarta de queso que pedimos en nuestras dos visitas, también han cambiado su presentación. Ahora es más caótica y abunda mucho más su deliciosa mermelada.

En general y como os contamos, el cambio nos ha agradado y esperamos que ahora vosotros mismos podáis comprobarlo.

¿Qué es Malallama?

Hace ya meses desde la primera vez que alguien nos habló sobre Malallama. Un sitio diferente con toques asiáticos que apuesta por unas presentaciones que sorprenda a los clientes. Ya sea por su diseño, por la propia vajilla o por la disposición de los elementos en el plato, Malallama consigue que la mano te pique deseosa de coger un móvil con el que fotografiar cada elaboración. O si no mirad la tarta de queso rota y decidme que no es divertida. Aunque bueno, no nos adelantemos.

A Malallama lo encontramos por calle Pacífico, con la madera como protagonista en su decoración. Una amplia y agradable terraza fue el escenario de nuestra comida, en la que fuimos un poco a ciegas, porque a diferencia de otras veces, llegamos a sus mesas sin mirar la carta. Una carta que es difícil de encontrar por internet, así que no os preocupéis que en la galería de fotos tenéis la carta de Malallama.

Hincando el diente

Tras darle un par de vueltas, pedimos:

  • Taco de vaca: con bechamel de payoyo, criollo agridulce y xo de foie y setas. Un taco muy, pero que muy jugoso que sabe a poco.
  • Baoburguer de atún: condimentado a la parrilla con mole de cacao y Jack Daniel’s. La verdad es que es una combinación que jamás había probado. Así que el primer bocado fue bastante chocante. No sabía exactamente a ninguno de los ingredientes que llevaba, pero juntos, formaban un sabor que, a pesar de su toque dulce, pedía más.
  • Lasagna de perdiz: estaba fuera de carta, pero desde aquí debemos empezar un llamamiento para que lo incluyan. Fue sin duda lo mejor que probamos. ¿Habéis oído eso de fueron felices y comieron perdices? Pues debieron comerse esta lasagna. Una delicia con cheddar, macarrones y una carne de perdiz insuperable.
  • Curry asiático: de cordero, causa dulce y fideos suflados. Bueno, nosotros nunca vimos los fideos suflados porque en nuestro plato no se presentaron. Sin embargo, la salsa era auténticamente asiática y estaba sumamente deliciosa. Un imperdible acompañado por pan de gamba con ralladura de lima. Un soplo de frescor para el ligero picante de su salsa.
  • Tarta de queso rota: una deconstrucción de la tarta de queso tradicional donde una mousse de queso es servida irregularmente en el plato, con peta-zeta, bañada con mermelada, turrón y un cucurucho incrustado que simula la apariencia de un helado que se acaba de caer. Cuando un plato es ingenioso y además te lo comerías a dos cucharas, no se puede disfrutar más.

Todo esto fue para compartir entre dos y acabamos más que saciados. En la carta decía que los postres venían acompañados de minicocktails, aunque no fue así para nosotros, por lo que estamos deseando volver para probar más de su carta y dejarnos embelesar por sus cocktails.

En resumen

  • Lo mejor: la lasagna. LA LASAGNA. En serio, la lasagna.
  • Lo peor: echamos de menos esos fideos y los minicocktails.
  • El precio: entre 15/20€ por persona.
  • Recomendación: es un sitio con recetas y comida distintas a lo que estamos acostumbrado a probar. ¡No os cortéis, arriesgad!
  • Nota: 8,5
  • Localización: c/ Pacífico, 38, 29014, Málaga.

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