Esta es una de nuestras tartas favoritas, sobre todo por la crema de limón. ¡Es la mejor del mundo! Es un poco laboriosa porque tiene muchos pasos, pero creedme, MERECE LA PENA

Ahora que todavía no ha llegado el invierno, os dejamos esta tarta fría que está riquísima. Es de nuestros postres favoritos y la crema de limón es completamente espectacular. ¡De vicio! Si queréis impresionar a vuestros amigos o familia, con esta tarta tenéis el éxito asegurado.

Ingredientes para la base:

-125 gr de harina

-65 gr de mantequilla

-45 gr azúcar

-1 huevo

Preparación

Mezclamos la harina y la mantequilla hasta obtener una mezcla que parezcan migas de pan. Añadir el azúcar y el huevo y amasar. No sobreamasar mucho para evitar que al hornearla nos encoja.

NOTA: La mantequilla debe estar fría y debemos evitar que la masa se nos caliente mucho al tocarla con las manos, podemos evitarlo refrigerando la masa de vez en cuando.

Refrigeramos la masa con un film durante 15 minutos.

Extendemos la masa con la ayuda de un rodillo y la colocamos sobre el molde que escojamos. Ponemos un puñado abundante de garbanzos encima de la masa para evitar que suba en el horno. Horneamos unos 15-20 minutos a 180º. Retirar los garbanzos a mitad del horneado para que se haga por encima.

Ingredientes para la crema de limón

-3 limones

-200 gr de azúcar

-100 gr de mantequilla

-5 huevos

-165 ml de agua

Preparación

Poner en un cazo la ralladura de 2 limones y el zumo de los 3 junto con el agua. Ponemos a calentar a fuego lento y removemos. Añadimos el azúcar sin parar de remover, después el azúcar y los huevos batidos y seguimos moviendo para evitar que se pegue. Cuando la mezcla espese lo retiramos del fuego, lo colamos para eliminar grumos y dejamos enfriar con papel film por encima.

Una vez fría la vertimos sobre la base de la tarta.

Para el merengue utilizaremos:

-4 claras de huevo

-240gr de azúcar

Calentamos las claras con el azúcar al baño maría hasta que el azúcar se disuelva por completo. No debe notarse el azúcar al tocarla con los dedos. A continuación montamos a punto de nieve añadiendo la mezcla muy poco a poco y sin parar de montar.

Cuando tengamos el merengue lo introducimos en una manga pastelera y cubrimos la tarta como más nos guste. Con la ayuda de un soplete podemos dorar el merengue, pero sino tenemos uno podemos hacerlo con el horno en modo grill bien caliente.

NOTA: Si no os gusta mucho el merengue podemos hacerlo con la mitad de las claras y la mitad del azúcar.

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